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septiembre 20, 2004

En la Historia: La campaña de 1989

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Una vez pasado el plebiscito y aprobadas las reformas constitucionales llegó la hora de elegir a las autoridades democráticas en la elección parlamentaria de 1989. Patricio Aylwin resultó el candidato presidencial de consenso. Por Santiago Poniente el candidato fue Ricardo Lagos, por el distrito 22, Santiago, el abanderado fue Jorge Schaulsohn.

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"Quiero que el sol vuelva a Santiago fue la frase con la que quisimos graficar toda la alegría que significaba el fin de una época", recuerda Jorge Schaulsohn respecto al eslogan de campaña en la que se elegía el nuevo Congreso.

La lógica del momento consistía en alcanzar grandes mayorías para otorgar un poder Ejecutivo que respaldase a Aylwin, quien de seguro sería Presidente. Para ello había que doblar la lista de la derecha, lo que se veía como muy difícil en Santiago. Pese a que el sistema binominal era (y lo sigue siendo) perverso en ese sentido, los candidatos de la Concertación trabajaron para captar la máxima cantidad de votos y elegir a dos diputados.

La ausencia total de elecciones parlamentarias durante la dictadura hacía imprevisible un resultado y las preferencias por cada partido eran inestimables. Al final, no se cumplió con el objetivo de doblar a la derecha, pese a que los candidatos de la Concertación obtuvieron altas votaciones, y Jorge Schaulsohn fue electo como la primera mayoría del pacto.

"A la alegría de mi elección, hubo que sumar una cuota importante de preocupación", rememora Schaulsohn, quien pese a ser electo vio como se perdía su compañero de lista, Luis Pareto y el mismo Ricardo Lagos en la senatorial. "Quizá ahí nos dimos cuenta que iba a ser realmente difícil todo esto", reflexiona Schaulsohn, ante la confirmación de la existencia de un sistema electoral que iba a amarrar institucionalmente muchos aspectos y que al final marcaría las características de la Transición.

La Concertación alcanzó mayoría en la Cámara, pero no así en el Senado, donde pese a doblar en varias Circunscripciones, la presencia de los senadores designados hacían de ese órgano una fuerte trinchera del pinochetismo.

La campaña

Pese a ese bautizo de agua fría, Schaulsohn recuerda como un buen momento esa elección. Era electo diputado por Santiago, al igual que su padre, don Jacobo Schaulsohn, y estaba convencido de que sería un aporte para la nueva democracia que nacía. "No había experiencia y teníamos que probar los límites prácticos de la institucionalidad".

En ese sentido, Schaulsohn entendió que había contraido un compromiso con el país y con su electorado. el diario La Época sintetizó sus aspiraciones: "Hacer de Santiago un lugar para vivir. aumentar las áreas verdes en el sector. Estabilizar la democracia. Democratizar las instituciones. Lograr un parlamento fuerte para Patricio Aylwin. Controlar y superar los problemas de salud, empleo, seguridad y vivienda del distrito". "Son problemas que persisten en Santiago -reflexiona el hoy candidato- y como en la época no había elección de alcaldes, los diputados teníamos que representar a nuestros distritos en todo ámbito".

En ese sentido, la prioridad fue el restablecimiento de la democracia, pero Schaulsoh la entendía y entiende como una institución de vocación social. "Los vecinos se han empobrecido dramáticamente en estos 16 años. Hay una gran cantidad de viviendas deterioradas y un grave problema de hacinamiento. mucha gente vive en cités y conventillos insalubres", dijo a los medios de comunicación en ese momento.

Y si cualquier parecido con la actualidad no es mera coincidencia: "La Municipalidad nada ha hecho por ayudar a los pobladores. Las gestiones de los alcaldes Bombal y Honorato han sido nefastas. La contaminación es un atentado insoportable para la población. El subempleo es crítico. el 70 por ciento del distrito gana menos de 15 mil pesos mensuales".

Pese al diagnóstico, esa elección fue un tiempo de esperanza. "La futura democracia tiene que ser mejor que la que perdimos", dijo en la Revista Cosas en 1989. Luego en su proclamación en el Teatro Cariola, Ricardo Lagos destacó su importancia en la estrategia electoral del plebiscito y se inició una campaña. que se recordó como alegre y que dio los ánimos para navegar en una transición difícil.

En las fotos, dos pegatinas de la época de campaña. El avión y Ana González, la Desideria, dos íconos de una elección memorable

septiembre 20, 2004 at 02:05 a.m. in En la historia | Permalink

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Comentarios

Publicado por: Juan Araya | 20/09/2004 14:11:34

Me acuerdo. Lagos perdió por una miseria de votos, muy pocos menos que los de Zaldívar, y a pesar de ser el tercero más votado, el gusano guzmán salió electo. Eso sólo porque faltó otra miseria de votos para doblar a la derecha... menos mal salió Schaulsohn y pudo poner la cara en el congreso cuando pasó el vergonzoso episodio de los pinocheques. Bien Schaulsohn.

Publicado por: Nataniel Vergara | 20/09/2004 17:17:28

Todos nos acordamos de esa epoca, cuando recuperamos la democracia con presidente y parlamentarios elegidos. Schaulsohn fue un gran diputado, cuya ausencia se ha notado este tiempo en el Congreso y en la politica chilena. Bien que vuelva, ahora para ser alcalde de Santiago. Vamos a ganar porque la gente no tropieza dos veces con la misma piedra. De Lavines ya tuvimos de sobra en la comuna y fue un fiasco.ADELANTE SCHAULSOHN

Publicado por: Patricia Martinez | 20/09/2004 17:33:39

En esta eleccion estamos recuperando la mistica de entonces. El Sr. Chaulsohn ha pasado spor la feria de mi barrio y los vecinos comentamos que es imposible olvidar que or hombres como el recuparamos la libertad en este pais. No la perdamos votando por quienes nunca han creido en ella, aunque hoy se cambien de ropaje