« Francisco Reyes: “Hay que recuperar los teatros” | Inicio | Adrián y sus naranjitas »

septiembre 11, 2004

En la Historia: El Triunfo del "NO"

No
Un cinco de octubre de 1988 era el comienzo del fin a uno de los períodos más negros de la historia, cuyo inicio también tiene fecha precisa: once de septiembre de 1973. Ese día de octubre ganaba el "NO" pese a las incertidumbres que se mantuvieron hasta último minuto, cuando la dictadura todavía evaluaba no reconocer los resultados que decían "NO" al candidato único, Augusto Pinochet Ugarte.
Después: la Transición. "Cuando se reconoció el triunfo del "NO" sentí alivio y celebré a rabiar, pero sabía que se avecinaba un período lleno de complicaciones", recuerda Jorge Schaulsohn, un reconocido hombre clave en convencer a las fuerzas políticas más izquierdistas de que se podía derrotar a Pinochet en el juego que él mismo inventó e impuso.

La campaña de 1988 es recordada como uno de los momentos de mayor efervecencia política, marcada por un sentimiento de profunda alegría. El arcoiris que representaba a la multicolor Concertación era su símbolo y el epílogo triunfante de la más linda jornada electoral que Jorge Schaulsohn haya vivido.

Sin embargo, las luces de ese momento, que por un instante pareció borrar los años oscuros y grises de la dictadura, fueron el resultado de un cálculo político arriesgado e incierto.

El plebiscito de 1988 fue inventado e impuesto por Pinochet con el expreso objetivo de legitimar institucionalmente su dictadura, llevándola -en el mejor de los casos- a transformarse en un régimen autoritario con algunos tintes democráticos destinados a guardar las apariencias.

En la oposición había plena claridad de ello, pero algunos estimaron que era posible "cazar a Pinochet en su propia trampa". El objetivo podría alcanzarse si es que podían obtener del gobierno algunas garantías de transparencia en la elección. La venida de Juan Pablo II y cierto clima de apertura por parte del régimen que buscaba legitimarse daban pábulo para pensar que era posible. El contacto con actores internacionales que se comprometieron a observar la elección chilena (la primera democrática en 16 años) y un sistema de cómputos paralelos fueron los resguardos suficientes como para arriesgarse a amenazas ciertas de fraudes, autogolpes o el simple no reconocimiento de un eventual triunfo.

La misión consistía en convencer a los opositores que creían impensable que Pinochet se dejara cazar en ese juego. "Necesitabamos toda la unidad posible, y aunque quienes tenían esas sospechas no dejaban de tener razón, como casi quedó demostrado la noche del triunfo en que estuvimos cerca de un arrebato de un triunfo legítimo, creíamos que no había otra alternativa. Lo otro era no participar que Pinochet hiciera su coreografía democrática y obtuviera el 60 ó 70% de los votos y esperar a que algo pasara. Por último, había una oportunidad y sentimos que había que tomarla", recuerda Schaulsohn, un hombre clave en el convencimiento de el Partido Socialista de Clodomiro Almeyda de que integrase la Concertación de partidos que iba a disputar su opción en octubre.

Al final todo el PS se convenció, e incluso en los últimos instantes el Partido Comunista se sumó a la estrategia concertacionista -sin sumarse al conglomerado-, y empezó a montarse una máquina electoral con todas las dificultades de 16 años sin práctica. Lo primero fue llamar a inscribirse a los registros electorales. Después enseñar a votar y no cargar publicidad opositora en las solapas porque en esos entonces eran requisadas junto con las cédulas de identidad que habilitaban para votar. Al final movilizar a los opositores, quienes participaron de una campaña que juntó a millones en las famosas concentraciones por el "NO".

En la campaña misma -recuerda Schaulsohn- fue muy importante "la idea de entregar esperanza, alegría, paz y democracia. Teníamos que mostrarnos como una alternativa real y capaz de entregar una oferta al país a pesar de la campaña sistemática del "Sí" por hacernos ver como un conglomerado desunido, violentista y que quería regresar a la UP. Necesitabamos ofrecer futuro a la vez que informar de un montón de cosas horribles que fueron acalladas en tantos años. Era difícil combinar ambas, pero al final todos entramos en sintonía y lo hicimos".

El día mismo de la elección la alegría de una campaña impecable y hermosa compitió con la ansiedad. A la virulencia de la campaña del "Sí" se le inoculó con entusiasmo y altura moral, pero qué hacer con un eventual fraude o autogolpe que se veía venir mientras el subsecretario de interior Alberto Cardemil retrasaba hasta la impaciencia la entrega de los cómputos oficiales.

En la sede del "NO" frente a la casa central de la Universidad Católica y a pasos del Diego Portales, había perfecta claridad que el "NO" ganaba con holgura. El esfuerzo de llevar la cuenta paralelamente dio resultado y fue sumamente eficiente. Al final el reconocimiento del triunfo opositor por parte del general Matthei a altas horas de la noche dio paso a la celebración. "Estaba feliz y celebré a rabiar, pero sabía que a partir de la mañana del otro día se habrían desafíos tan complejos como este. Empezaba una difícil Transición que no iba a estar excenta de riesgos", recuerda Schaulsohn.

septiembre 11, 2004 at 11:41 a.m. in En la historia | Permalink

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
https://www.typepad.com/services/trackback/6a00d83455ac7d69e200d8346aa5f769e2

Listed below are links to weblogs that reference En la Historia: El Triunfo del "NO":

Comentarios

Publicado por: Marcial Inostroza | 11/09/2004 15:06:08

Gran recuerdo el del triunfo del NO, en un día como hoy, triste aunque brille el sol. El 11 de septiembre ha sido la más oscura y desgraciada fecha de nuestra historia. Los miles de muertos, torturados, prisioneros, desempleados, exiliados y perseguidos son y serán el testimonio viviente de todos los años de abusos y vejámenes a los fuimos sometidos millones de chilenos víctimas de la dictadura militar. Esa misma dictadura que apoyaron Lavín , su UDI y sus secuaces, que hoy pretenden engañarnos vistiéndose con ropajes democráticos. NO A LOS COMLICES DE VIOLACIONES DE LOS DERECHOS HUMANOS, AUNQUE HOY POLLAROID EN MANO SE SAQUEN FOTOS CON VECINOS Y PAGUEN LAS CUENTAS DEL AGUA. NO A SUS CANDIDATOS NI EN ESTA ELECCION MUNICIPAL NI EN CUALQUIER OTRA .

Publicado por: herman | 11/09/2004 15:14:17

Muy lindos los recuerdos, y puta que fue pelua la transición. En ella casi todos recularon bastante y se acomodaron, pero Schaulsohn no. Fue firme en los pinocheques, aunque al final le echaron tierra. Ahora debe sentirse satisfecho porque ya no es intocable el caballero, aunque a decir verdad todo ello se debe a la manito que nos han tirado los gringos,los ingleses y los españoles, que si no todavía lo tendríamos de senador vitalicio. Pero como son las paradojas, cuando el tata estaba en londres acá casi gana lavín... pueblo sin memoria, mala cosa.

Publicado por: javier palma | 11/09/2004 15:27:51

No puede ganar Alcaíno, que si pierde, lavín queda off side en la presidencial. La transición tuvo muchos problemas, y aunque con ayudita, de a poco se han cumplido los objetivos por los cuales todos votamos no. No es como para echar por la borda eso. Hay que apoyar a Schaulsohn para que en un período más de la Concertación alcancemos las reformas constitucionales, el fin del sistema binominal y mayor justicia social, además de garantizar que los tribunales sigan juzgando a los gorilas.